Cortado y sin azucar – ¿Hay diferentes tipos de fitness funcional?

failure-is-not-the-opposite-of-success-its-part-of-success-quote-1Hablando con uno de mis alumnos al que aprecio y respeto mucho, me he animado a empezar a escribir reportajes sobre el mundo del entrenamiento. Y voy a empezar con esta reflexión sobre el entrenamiento para fitness funcional.

¿Qué es el fitness funcional?

Fitness funcional intenta medir el rendimiento de una persona a través de ejercicios funcionale (naturales), a través de diferentes modos y tiempos, para conseguir una capacidad de trabajo resultante. A más trabajo resultante, mejor nivel de fitness tendrá la persona. Nada que ver con estética, esto es todo rendimiento.

¿Qué aporta CrossFit?

CrossFit es una marca registrada de Greg Glassman, el cual estableció las bases del entrenamiento funcional, le dió una definición a la palabra fitness y desarrolló un sistema abierto, generalista e inclusivo de entrenar. El resultado de todo esto era una mejora sustancial de los marcadores de salud. La programación de CrossFit es constantemente variada en su definición, lo que tiene ventajas y desventajas. En cuanto a las ventajas:

  • Permite entrenar cualquier día de la semana sin preocuparnos de qué hemos hecho otros días
  • Permite entrenar todas las capacidades en la misma clase.
  • Permite entrenar en una hora

En cuanto a las desventajas:

  • Es aleatorio, por lo que sus resultados también lo son
  • Es abierto, con lo que cada gimnasio tiene su concepto sobre lo que hay que programar y cómo. Existen reglas muy generales sobre como programar y cualquier intento de hacer algo específico reventaría la definición de Glassman.
  • Es limitado, ya que se centra en una mejora generalista tratando a todos los individuos por igual.

Es por ello que yo en particular me gusta llamarlo clase de»Preparación Física General» (PFG), y que en un futuro no muy lejano, empezaré a llamar así.

¿Donde acaba la linea entre lo general y lo específico?

Cuando llevas un tiempo haciendo PFG, pueden ocurrir dos cosas:

  1. Que te sientas estupendamente con lo que haces, y sea suficiente para tí. Puedes seguir mejorando de manera general, pero estarás alcanzando ciertos límites naturales.  Puedes mejorar a través de tu nutrición, incluso a través del entrenamiento, pero tus resultados se verán reflejados únicamente en tu salud. El 80% de la gente estará muy conforme con esto, ya que con 3-4 horas semanales se encontrarán estupendamente, tendrán una salud de hierro e incluso se verán genial en el espejo. Punto y final.
  2. Que te sientas estupendamente pero empieces a plantearte que lo tuyo es superar los límites, romper las barreras actuales y alcanzar otras nuevas. Muchos de estas personas piensan incluso en la competición. La clase de PFG ya no es suficiente para tí, porque has alcanzado el estancamiento, incluso puedes experimentar un ligero retroceso.

¿Qué puedes esperar del fitness competitivo?

El fitness competitivo ya es otra cosa, nada tiene que ver con el programa que Greg Glassman nos presentó en su día. Ahora buscamos una persona que esté lo más en forma posible, dicho de otra manera, capaz de afrontar muchos retos diferentes y superarlos, y cuando los supere  aumentar el listón significativamente. Aquí ya entran muchos otros factores en juego:

  • Planificación exclusiva (ya no nos vale una programación aleatoria e inclusiva)
  • Tratamiento de debilidades
  • Lesiones, prevención y recuperación (aqui ya jugamos por encima de nuestras posibilidades, tarde o temprano aparecen)
  • Descanso
  • Más de una hora de entrenamiento (incluyendo sesiones de cardio de baja intensidad, movilidad articular, terapia post entreno)
  • Nutrición específica

En definitiva, esperamos sacrificio, y no sólo personal.  Sacrificio de tiempo con la familia, con los amigos, con tus hobbies… Tu vida empieza a girar alrededor de tu entrenamiento, y aquí aparece un componente esencial y muy peligroso, la sicología deportiva. Un atleta que se sienta sólo en el proceso puede pasar por estados de depresión, abandono temporal de la actividad, ira, rabia, probleemas personales, dependencia de sustancias dopantes… Ahora, ¿podeís sentirlo igual que yo? ¿Teneis algún conocido que esté en esta situación? En la mayoria de los casos, se pasa por alguno de estos efectos. Cuidado.

¿Existe un punto intermedio?

Por supuesto que sí. Existe un punto en el que puedes sentirte competitivo y a la vez que esto sea parte de tu vida, pero no la parte principal.  Lo primero que necesitas es admitir y visualizar donde estás y hasta donde puedes llegar. Por ejemplo, completa la guia de niveles que tienes en nuestra web y establece tu nivel actual. Desde este punto, mira cuales son tus debilidades e intenta trabajarlas. Completa tu nivel actual e intenta ir hacia el siguiente, sabiendo que puedes estar llegando a tu límite actual.

Ahora, tendrás que hacer algunos cambios:

  1. Las clases de PFG están bien, pero ya no serán tu entrenamiento principal. Si tienes tiempo, intenta hacer al menos 3 a la semana.
  2. Programa tu entrenamiento fuera de las clases.  Habrá días que sólo hagas fuerza, otros que sólo hagas cardio. Habrá días de descanso pleno o de estiramientos y movilidad articular. Si no sabes hacerlo, tu entrenador seguro que te ayuda. Esto si es tu entrenamiento principal y en el que tienes que focalizar toda tu energía y concentración.
  3. Sigue el plan al pie de la letra, ahora ya no puedes improvisar, no te puedes salir del guión, tu entrenamiento ya no es aleatorio.

Poco a poco iré desarrollando estos conceptos, que acabarán siendo un curso en poco tiempo.

 

Daniel Mardomingo

Soul & Fitness – CF Santa Eugenia