Cuando completarlo no es suficiente

Practicamos un deporte de intensidad, un deporte en lo que lo importante es terminar lo antes posible. Esta premisa condiciona los principios con los que desde los inicios nos educaron a los entrenadores, técnica antes de consisitencia, consistencia antes de intensidad. Exponer a nuestro cuerpo a intensidad parece ser la principal meta, y muchas veces los alumnos se saltan pasos, alentados por sus entrenadores, las redes sociales, el ego y sobre todo la creencia de que más es mejor

Annie sabe la diferencia entre entrenar y competir

No hay nada más estigmático que quedar el último en una clase. Por suerte, existe un punto de vista diferente, que es el que llevará a los practicantes de nuestro deporte al éxito deportivo. Este gran paradigma es ni más ni menos que «entrenar».

Muchas veces nos enfrentamos a un wod de una manera directa, esta es la tarea y hay que terminarla. Da igual como pase por el cajón si cumplo el estandar, da igual como haga el burpee si lo hago bien de cara a un «árbitro». Y aquí es donde radica el error principal, entender que ya no hay nada que mejorar, simplemente que hay que aplicar intensidad.

Podríamos estar hablando una hora entera sobre las maneras de entrenar un burpee, sobre como ser más eficaz y eficiente en su ejecución, sobre que musculatura hay que implicar, la respiración, el ritmo en el wod. Pero nada de esto tiene valor sin la voluntad del alumno de mejorar. Si creemos que ya sabemos hacer un burpee, entonces ese es el nivel que vamos a tener el resto de la vida.

¿Quiere esto decir que hay que realizar todos los movimientos perfectos en el entrenamiento? Nada más lejos de la realidad. Si conoces la relación que hay entre eficiencia, eficacia y seguridad, sabrás también que la seguridad absoluta devalúa las otras dos características. Por lo tanto, fallar nos hace mejores.

¿Quiere decir entonces que tengo que forzar mis límites? Pues tampoco. Pero si tienes que acercarte a una zona donde casi no falles, para mí un 90-10 sería lo ideal, fallar una repetición de cada diez podría ser un ratio aceptable para un entrenamiento de intensidad. Ahora bien, lo principal es recordar que estamos entrenando, y aquí hay varios factores a tener en cuenta.

Entrenar es mejorar, y para ello tenemos que aplicar «mejoras» en la ejecución del movimiento, ¿Que tal si la próxima vez que hagas box jumps intentas aterrizar sobre el cajón por encima del paralelo siempre? ¿Y si lo intentas por encima de los 45º de flexión? ¿Y si lo intentas a piernas estiradas? ¿Que tal si la próxima vez que hagas burpees intentas acercar tus pies a tus manos al levantarte? Ahi es donde voy a la hora de fallar, intenta que 9 de cada 10 veces se cumpla esto nuevo que le has metido a tu ejercicio, y así mejorarás.

La intensidad puede esperar.

 

Daniel Mardomingo

Certified CrossFit Trainer (CF-L3)